¿Qué pasó el 2 de abril de 1982?

viernes, 02 de abril de 2004

Historia del Pais.com

El día 28 de Marzo algunas naves habían zarpado desde Puerto Belgrano a mando del Contraalmirante D. Walter O. Allara con 800 infantes de marina. Esta Fuerza estaba integrada por los siguientes componentes:

La Fuerza de Desembarco se integra con el Batallón de Infantería de Marina Nº 2, una Agrupación de Comandos Anfibios, una Sección de Tiradores del Ejército, un Grupo de Comandos Anfibios y una Reserva.

Un Grupo de Transporte, con el Buque de Desembarco de Tropas A.R.A. "Cabo San Antonio", el Rompehielos A.R.A. "Almirante Irizar" y el buque Transporte "Isla de los Estados".

Un Grupo de Apoyo Escolta y Desembarco, formado por las Fragatas Tipo 42, A.R.A. "Hércules" y "Santísima Trinidad", más las Corbetas A.R.A. "Drumond" y "Granville".

El Grupo de Tareas Especiales, constituido por el submarino clase "Guppy" ARA "Santa Fe".

A bordo del A.R.A. "Santísima Trinidad", de acuerdo con lo resuelto por el COMIL, el Comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, General de división D. Osvaldo J. García. Debido a las malas condiciones meteorológicas, la operación se demoró 24 horas, respecto de su fecha más temprana.

La Fuerza de tareas quedó dispuesta para el asalto final el día 1 de abril a última hora. La misión de la misma establecía la reducción de la resistencia armada de la isla, constituida por 68 Infantes de Marina del Destacamento de la Marina Real Nº 8901, más algunos irregulares voluntarios pertenecientes a la población local, la ocupación de Puerto Stanley, y la toma del aeródromo para permitir el abastecimiento de las Islas con medios aéreos propios. Y por último la instalación de un gobierno militar argentino en el archipiélago.

A las 0.30 horas del día 2 de abril se inició el desembarco en la zona de Puerto Enriqueta, 4 kms. al Sur de la capital de las islas donde los Comandos Anfibios de la Armada iniciaron su marcha hacia las barracas de los marines británicos en Moody Brook.

Tres horas más tarde hacían lo propio los buzos tácticos desembarcados del submarino A.R.A. Santa Fe en las proximidades del Cabo San Felipe, con la tarea de tomar el faro de ese lugar y preparar el desembarco del Transporte Cabo San Antonio.

La maniobra resultó exitosa, ya que hubo solamente una débil resistencia, la cual se tradujo en tres bajas propias, aunque no se infringió ninguna baja al enemigo, tal como lo establecieron los criterios operacionales impuestos por el Comité Militar.

El Viernes 2 de Abril de 1982, el diario La Razón titulaba

"HOY ES UN DIA CLORIOSO PARA LA PATRIA"

Tras un Cautiverio de un Siglo y Medio una Hermana se Incorpora al Territorio Nacional

LAS MALVINAS EN MANOS ARGENTINAS

En un Operativo Combinado Fuerzas de Mar, Aire y Tierra Recuperaron las Islas del Archipiélago"

Y continuaba diciendo:

"Un operativo combinado de las Fuerzas Armadas permitió recuperar las islas del archipiélago para la soberanía argentina. El desembarco se inició a las 6.30 y hubo enfrentamientos armados en distintos lugares, que provocaron bajas en ambos mandos. A las 10.45, el Gobernador británico se rindió a las fuerzas de Infantería de Marina y fue detenido junto a todos los funcionarios británicos. La población civil se mantuvo ajena a los choques armados, y el General Osvaldo García, Comandante de las Fuerzas Armadas eb el teatro de operaciones, le dirigió su primer bando. Los efectivos argentinos proceden con firmeza, pero con respecto a la población y los símbolos. Los presos a Buenos Aires."

A las 10.00 horas del día 3 de Abril, se solicitó al jefe de base del British Antartic Survey su rendición, atento a que el Gobernador Hunt había hecho lo propio en Malvinas, a fin de evitar problemas mayores.

El jefe de la base inglesa informó que su gobierno le había ordenado resistir, solicitándole a las fuerzas argentinas no hacer uso de la fuerza, pues en ese caso él perdería autoridad como comandante civil y los marines se harían cargo de la resistencia.

Antecedentes del conflicto

El enfrentamiento entre Argentina y Gran Bretaña se inicia a partir de las actividades empresarias de un argentino, Constantino Davidoff. Su actividad principal eran los negocios relacionados con la chatarra. En el mes de Septiembre de 1979 firmó en Londres un contrato con la empresa Christian Salvensen de Edimburgo, adquiriendo las instalaciones balleneras abandonadas en las islas Georgias, a un valor inferior a los u$s 200.000.

Esto representaba un brillante negocio que dejaría excelentes ganancias, pues el precio de la chatarra, permitiría en ese momento obtener cifras cercanas a los u$s 10.000.000. Para desmantelar las instalaciones era necesario transportar a las islas personal y equipos. Davidoff gestionó en la Embajada Británica en Buenos Aires el servicio del buque antártico HMS Endurance, de la armada británica. Pero su pedido fue denegado y, seguidamente, la Armada Argentina se pone a su disposición para llevar a cabo la tarea.

En Diciembre de 1981, Davidoff a cargo de la empresa Georgias del Sur zarpa con destino a Puerto Leith, llegando a la Bahía Stromness unos días después. Si bien Davidoff envió una carta comunicando a la Embajada Británica su viaje al archipiélago de Malvinas, no especificó que lo haría en un barco de las características del rompehielos Almirante Irizar , ni que se dirigiría directamente a las Georgias sin antes tramitar su desembarco en Grytviken. Este breve viaje sirvió para tomar fotografías (3500) e inventariar el material existente en las ex-factorías.

El 19 de marzo de 1982, nuevamente Davidoff regresa a las Georgias, pero ahora en el buque de la armada Bahía Buen Suceso, que llevaba 41 personas, en su mayoría operarios, que permanecerían unos 4 meses realizando las tareas de desmantelamiento.

En este desembarco se produce el hecho que se utilizó como desencadenante del conflicto, y por el cual las autoridades británicas acusaron formalmente a los argentinos: el izado de una bandera argentina.

Al desembarcar los argentinos, las autoridades británicas en Grytviken notificaron al Gobernador de Malvinas Rex Hunt sobre una bandera argentina izada. El Foreign Office ordenó el envío del navío Endurance con el objeto de obligar a los operarios a arrear la bandera y evitar además el supuesto desembarco de personal militar y armas de fuego

El 21 de Marzo, zarpa de regreso el Bahía Buen Suceso, dejando al grupo de Davidoff en tierra para proseguir con sus tareas. El Endurance debía llegar a Leith el día 24, pero por órdenes del canciller de Gran Bretaña Lord Carrington, el buque debió aguardar en Grytviken. Simultáneamente se solicitó al gobierno argentino que dispusiera el regreso del " Bahía Buen Suceso " a Leith para ser éste quien desalojara a los operarios allí apostados.

El 23 de marzo, la Junta Militar, en respuesta a los sucesos de Leith, envía el transporte Bahía Paraíso, que se encontraba en Orcadas con el grupo Alfa a bordo (formado por comandos de marina, denominados “Lagartos”, al mando del Tte. de Navío Alfredo Astiz).

Llegan a Georgias el día 24 de Marzo a las 23:40 hrs. Su misión era la de evitar que los marines ingleses del Endurance desalojaran por la fuerza a los trabajadores argentinos. Se suceden una serie de reuniones y conversaciones de alto nivel mandatario, con las que se buscaba suavizar el tono de la negociación diplomática.

Así las cosas, en la noche del 26 de marzo el comité Militar argentino resolvía prestar apoyo y proteger al citado grupo de ciudadanos. A efectos de dar cumplimiento a esas funciones de protección, fueron destacadas hacia las proximidades del lugar varias unidades de la flota de guerra argentina; entre ellas, el Bahía Paraíso, con 200 infantes de marina a bordo.

Durante las horas subsiguientes, las noticias procedentes del sur daban cuenta de un inusual movimiento de buques de guerra de la Armada Nacional en el Atlántico Sur.

En vísperas del 2 de abril, seguían las tareas de desmantelamiento de la paralizada planta ballenera. Al respecto, el presidente de la empresa contratista expresó al periodismo que el permiso originario para completar el operativo se extendía hasta marzo de 1983, con la posibilidad de prorrogarlo por un año más, si fuera necesario.

La guerra estaba por comenzar.

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