Estación Villa Maipú, zona de casas y familias antiguas

Casas centenarias y la vieja estación de trenes que deberían protegerse. Los vecinos califican como un lugar querible al sector de calle Perón y alrededores.

Edición Impresa: lunes, 20 de septiembre de 2010
Estación Villa Maipú, zona de casas y familias antiguas

La antigua estación de la concesionada línea del General San Martín. Un lugar de referencia, aunque hoy ofrece una penosa imagen de desolación. (Fotos: Orlando Pelichotti / Los Andes)

Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

La sección Por los barrios vuelve a Maipú, más precisamente a la ciudad fundada en 1861. Dentro del radio céntrico, al sector este, donde está emplazada la antigua estación de trenes, hoy abandonada como tantas terminales ferroviarias y esperando el retorno de ese medio de transporte.

Nos hemos concentrado en las calles Presidente Perón (antaño Rodríguez), 5 de Abril, San Martín y Ejército Libertador, para citar solamente algunas arterias.

Por esa zona se pueden apreciar casas muy antiguas, de frentes trabajados y llenos de adornos, tal vez de 100 o más años; dos o tres bodegas; las terminales de importantes empresas de colectivos y, en las cercanías, dos prestigiosos establecimientos educacionales: la escuela primaria José Alberto de Ozamis y el Instituto Maipú de Educación Integral (Imei), sobre Godoy Cruz.

A poco de andar por el lugar, surgen vecinos memoriosos y muy apegados al pago chico. Uno de ellos es el excelente fotógrafo y hombre de la cultura, Juan Tinelli.

"Éste -dice en su casa de Presidente Perón, escenario de no pocas tertulias artísticas- es un rincón de familias tradicionales de Maipú. Recuerdo mis primeras salidas de casa haciendo los mandados a mi vieja, al almacén de don Vicente, en Ejército Libertador y Rodríguez  (actual Perón).

Era un viejito de lentes que sacaba, de unos impecables cajones de madera, el cuartito de azúcar o yerba; lo pesaba en una balanza romana; antes de irme, nunca faltaba la consabida yapa consistente en algún puñadito de galletitas con formita de animales". No cabe duda de que se trata de un recuerdo en clave de nostalgia, de Tinelli.

Cruzando la calle y desde las vías hacia el centro, la panadería de Pascua Palacios de Pesquero es un sitio de invariable tertulia. Doña Pascuita, con joviales 78 años, se pronuncia la más grande de la cuadra.

Ella cuenta que enfrente de su propiedad sentó reales una preciosa construcción, rodeada de jardines que, lamentablemente, la piqueta demolió hace mucho. Se trata de la vivienda que el historiador Julio Fernández Peláez cita como "un moderno chalet rodeado de jardines que era un lujo...”

Perteneció al industrial alemán Guillermo Schmidt, prohombre maipucino, que llegó a ser importante bodeguero y también intendente del departamento. Con el paso del tiempo, el inmueble fue ocupado por doña Rosita Correa de Civit, definida como una "dama encantadora" por los que la conocieron.

Esa construcción desapareció y dio lugar otra, que fue sede del Instituto de Rehabilitación del Discapacitado Mental (Iredim). Esta benemérita institución cerró hace años y ahora todo el predio y las instalaciones ( 3.200 m2) están en venta, luego de haber sido rematadas judicialmente.

Otro chalet

La esquina de Perón y Ejército Libertador (vereda suroeste) está definida por un chalet de estilo inglés, que llama la atención al que lo ve por primera vez. Es la casona Furlotti.

Con buen criterio, las herederas de Esteban Pedro Furlotti (el apellido nos lleva a precursores de la vitivinicultura mendocina) lo han conservado, instalando allí la administración de las empresas de tres hermanas, hijas de aquel precursor.

Lo edificó en 1923 el ya nombrado Schmidt, el germano que llegó a Mendoza para participar de la construcción del ferrocarril Gran Oeste Argentino (luego línea General San Martín).

Ruido de pitazos

Hace mucho que la ex estación del lugar está semiabandonada y ocupada por gente sin techo. Se trata de la que en vida activa del sistema ferroviario se llamó Villa Maipú y tuvo origen a principio de siglo, cuando se decidió efectuar la conexión a través de los rieles con Luján de Cuyo, con extensión hacia Tunuyán.

El historiador Carlos Dolcemáscolo explica que “el 24 de enero de 1901, la empresa F.C. Gran Oeste Argentino fue autorizada para hacer correr trenes provisorios de cargas en su ramal a Luján, debiendo la misma tomar todas las precauciones para el tránsito seguro de los convoyes”.

Al psicólogo Fernando Bustos (48), ocupante con su familia de una casa más que centenaria, le fascina la proximidad con ese reducto del pasado con trenes.

“Por esta zona -evoca- vivían funcionarios del FFCC inglés y de entonces quedaron algunas propiedades, como ésta que ocupo con los míos”. Cita también que había hospedajes, casas de comida y de abastecimiento, donde recalaban los viajeros para aprovisionarse de distintos elementos.

Con Bustos y Tinelli se pudo extraer del arcón de los recuerdos el dato de otras añejas familias, como los Azzaroni, tíos del vate y cantautor Julio Azzaroni. Uno de ellos, don César, tenía unas caballerizas donde los purretes del barrio se juntaban para ver cómo herraban los caballos.

También llamaba la atención, en esos tiempos idos, una talabartería que tenía un caballo embalsamado, otra atracción para los pibes. Al lado, vivía don Rodolfo Guiral, uno de los precursores del Foto Club Maipú. Otra construcción, ahora desaparecida, fue la que habitó el doctor Vidal Serra, a la sazón el primer médico que tuvo el departamento de Maipú.
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