Un camino similar al de Atenas

Para creer o reventar, Argentina llegó a las semis de Londres con el mismo récord que en los Juegos Olímpicos del 2004.

viernes, 10 de agosto de 2012 - El máximo logro de la “Generación Dorada” argentina fue, sin duda, la medalla de oro obtenida en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y junto al Campeonato Mundial ganado en 1950, son los dos mayores éxitos que nuestro país consiguió a lo largo de la historia. Y teniendo en cuenta el duelo de esta tarde (17 hs) frente al poderoso Dream Team, a continuación le mostramos una serie de coincidencias que tienen que ver con aquella jornada griega y que nos hacen ilusionar con arribar a la definición por el oro.

En primer lugar, en los Juegos de hace ocho años, durante la fase de grupos, Argentina ganó el primero, tercero y cuarto partido, en tanto que perdimos el segundo y quinto. Después en la próxima instancia hubo un triunfo por cinco puntos y en las semifinales nos enfrentamos con los Estados Unidos y también fue victoria. Y usted se preguntará ¿cómo nos fue hasta el momento en Londres? ¡Oh casualidad! Mismo récord de victorias y derrotas, y ordenados de la misma manera que en la cita griega.

Para dejar mejor constancia del párrafo anterior, pase y revise. En Atenas 2004, el entonces equipo dirigido por Rubén Magnano estuvo encuadrado en el Grupo A (otra similitud a Londres 2012, y la única diferencia fueron los rivales, los cuales no se repitieron ninguno en esta oportunidad) y sus resultados fueron: en el debut, Argentino se midió ante Serbia y Montenegro (ex-Yugoslavia), reviviendo la final del Mundial de Indianápolis, ganando por un ajustado 83-82 y con un doble agónico de Ginóbili en el último segundo (de palomita).

Luego la Albiceleste cayó con España, que con un Pau Gasol y un José Manuel Calderón intratables, se llevaron el partido por 87 a 76. En la tercera fecha nos enfrentó China y Argentina ganó 82-57.

Posteriormente, ante Nueva Zelanda nos aseguramos el pase a cuartos de final, ganando 98-94. En tanto que la quinta y última jornada, el equipo argentino fue vencido por Italia, 76-75 (hubo revancha en la final por el oro: 84 a 69). Con este resultado, Argentina clasificó en tercer lugar, siento ésta otra de las coincidencias con la cita londinenses.

Ya en Londres, Argentina se estrenó con un triunfo sobre Lituania 102-79. Luego llegó el 71-64 en contra frente a la Francia de Tony Parker (compañero y amigo de Ginóbili en San Antonio Spurs de la NBA). En la tercera fecha nos repusimos con un triunfo valioso ante Túnez (92-69), y después llegaría el 93-79 sobre Nigeria que nos dejó en cuartos.
 
Mientras que en la última presentación en la fase de grupos, Estados Unidos no nos dio chances en el segundo tiempo y nos ganó 126-97. En la siguiente instancia, nos esperaba Brasil (en Atenas el rival fue Grecia y ganamos 69-64) y con una gran actuación conseguimos llegar a semifinales tras un 82-77 que se emparejó en los segundos finales. Ya en las puertas del podio, en Atenas nos esperó el Dream Team y también fue alegría nacional (89-81).

Como habrá leído, muchas casualidades para no aferrarse a la ilusión de dar otro batacazo, de seguir escribiendo renglones dorados en un libro que tiene varias historias y cuyo epílogo parece estar a la vuelta de la esquina. En fin, para creer o reventar, o ¿no?